30 Jun Queridos Escandar y Maria
Queridos Escandar y María:
¿Qué tal? Espero que…, bueno, después del notición que me disteis la semana pasada, estaréis rebosantes de alegría, emociones, entusiasmo y, sobre todo, de amor. Lo primero de todo, ¡ENHORABUENA POR SER, DENTRO DE NADA, RECIÉN CASADOS!. La mala noticia es que estoy en Menorca y difícil me va a ser asistir. Por ello, para resolverlo, os mandaré un video que lo grabaré mano a mano con mi madre. Por lo menos, así, estaremos presentes aunque sea en espíritu. ¡Claro!, nos ha pillado con poco tiempo. Pero, ¿estar?, estaremos allí en espíritu audiovisual (je, je, je).
Después de este preámbulo, os dedico desde aquí, unas líneas personales para vosotros.
Recuerdo el momento en el que os conocí a ambos.
Primero fue a Escandar Algeet. La primera vez que entré en el Aleatorio, no sabía muy bien qué invento era (salvo un bar, obviamente) y ví a una persona detrás de la barra a la que le pedí una coca cola. Le pregunté cosas sobre el bar, sobre el micro abierto (en aquel momento, sólo era poesía), además de si conocía a un tal Escandar (del que me habían hablado otros compañeros como Alfaro, Valverde, Quike DB, Kike Marcos, entre otros, dentro de otro bar que cerró (el famoso «Dog N’ Roll 2.0, del que vine náufrago)). Esa persona que estaba detrás de la barra era EL MISMÍSIMO ESCANDAR (me lo dijo el mismo). Yo no me lo podía creer. Luego, nos conocimos un poco más adelante en un recital de Jorge Valverde y nos hicimos conocidos.
Aún así, desde ese momento, empecé a ir al bar, a los micros abiertos del mismo y, no se pudo imaginar que, además de la revolución y apertura que llevé con mis actuaciones, nos haríamos buenos amigos. Así fue, muy buenos y grandes amigos. Si tengo que destacar cosas buenas de él, me quedaría aquí nombrando hasta el mismo 13 de Julio, día que iría a Menorca en este año. Pero, creo que nuestra amistad, llegó al culmen aquella noche de 2019 que estuvimos tú y yo sólos acompañándonos en el bar (yo había ido a grabar algún recurso para mi 3º película viva, entré y no había nadie allí, salvo Escandar, decidí acompañarle y nos quedamos hasta el cierre del mismo los dos sólos. Además, después del mismo, le acompañé andando hasta la zona de la calle Luna o por ahí, para que cogiera el metro más próximo, mientras charlábamos «de la mar y sus pececillos» (je, je, je) ). Desde ese momento, ya sentí que éramos amigos de verdad.
En cambio, a tí, María, contigo, tuve un comienzo más brutal y descorcentante. ¿Te acuerdas de aquel recital que dirigió Pilar Astray para recaudar dinero para los fuegos de Galicia, en el año 2017?. Yo me acuerdo como si fuera ayer. Cuando llegó tu turno, que fue la primera vez que te vi en directo, me asusté tanto de la energía y dramatismo que pusiste que NO supe ¿dónde meterme? del miedo que me daba. Tú no lo notaste, porque estabas muy metida en tu actuación, pero yo tenía esa sensación de no saber ¿dónde meterme? después del «terremoto poético» que causaste. Me impactó tanto esa actuación que…, le pregunté a Pilar, unos días más tarde ¿cómo se llamaba esa chica de pelo de color azul que hizo esa interpretación del poema? y me dijo que eras tú, María Nieto. Más tarde a esa pregunta, comprobé que todos, cuando les hablaba de ese nombre, me indicaban hacia a tí. Y, cuando ya te conocí «in person» y más profundamente, nos hicimos buenos amigos, también, teniendo como puntos culmen cuando te regalé la banda sonora de «Siempre Vivas» y la ópera – banda sonora de «Lo que tengo de infinita».
Más allá de eso, y creo que es lo más importante, sé que hice un par de buenas amistades, sinceras, que además son buenas personas, con corazón limpio y que siempre me demostrarían un lado muy humano que va más allá de todo lo que los políticos nos dan con sus ideologías y falsedades. Comprendí que había conocido a dos personas de verdad y el tiempo y el cielo me han dado la razón. Doy las gracias de verdad por haberos encontrado y haber podido crear esa amistad verdadera que sé que, aún estemos lejos o cerca, separados o juntos, durará por los siglos de los siglos.
Ahora, yo no sé la historia de ¿cómo os conocísteis vosotros exactamente? Lo único que sé es que …, pasó en Aleatorio y gracias a Aleatorio (y, con eso, me quedo porque todo lo demás es de puertas hacia adentro, además de un terreno íntimo que es mejor que lo mantengáis vosotros en vuestra memoria).
Por consiguiente, ahora, después de tanto tiempo, decidís dar el paso a juntaros y pasar a la nueva fase del matrimonio para crear a su vez una familia. Más allá de todo, creo, pienso y siento, que es un paso muy valiente en estos tiempos difíciles y que sois muy audaces por mantener vuestro cariño y amor por encima de todo. Siempre lo digo, este sacramento del matrimonio, cuando es de familiares y amigos, acaba por parar el tiempo y el mundo para crear, a su vez, una explosión de dos estrellas para fusionarse y crear un nuevo planeta.
Me alegro de ser testigo de esa explosión para crear ese nuevo planeta que es el vuestro. Tengo, por mi parte, un par de buenos nombres: «EscanMary», «MaryGeet», «AlMa», pero esas son mis propuestas. El nombre de este nuevo planeta, lo tenéis que poner vosotros.
Estáis a punto de recorrer esta senda juntos y me dan ganas de llorar de alegría y emoción (de hecho, mientras os escribo esto, ya me está pasando). Será porque mis dos buenos amigos se unen en cuerpo y alma para ser juntos uno sólo dentro del camino. Si yo fuera cura o el que os fuera a casar, bendeciría esta unión por los siglos de los siglos desde el minuto cero y os diría que «lo que ha unido el amor, que no lo separe ni el hombre, ni el entorno».
No me enrrollo más, que me estoy extendiendo más de la cuenta.
Os quiero un montón, chicos. Que seáis muy felices y como diría Carlos Goñi («Revólver»), en su canción «Es mejor caminar»: «Ojalá que el sol no deje de brillar».
Un abrazo de afecto, sinceridad, cariño y lleno de serenidad, sabiendo incluso que el futuro que vais a escribir va a ser lleno de éxito y prosperidad, lleno de eternidad, cariño, libertad … Y AMOR.
Con todo el cariño del mundo:
Vuestro alocado y verdadero amigo y aliado Víctor Moratalla, «Halcón de fuego» y «Miura de Madrid».
Pd.: Estas dos canciones son para vosotros. Siempre que las escucho, me recuerdan a vosotros, además de a todos los que me han acompañado en mi vida.
«Wine into water» – T. Graham Brown.
«Almost unreal» (Versión a piano – Original: Roxette) – Jackson.
Ojalá os acompañen en vuestro camino, además de que os ayuden a no olvidaros de mi, ni de nadie.
No Comments