08 Abr Querida Ane
Querida Ane:
Hola, amiga mía. Aquí tu antiguo amigo y compañero de radio Víctor Moratalla (bien conocido como «Hartigan», «Ryochu», «Loquillo II», «Halcón de Fuego» y «El Miura de Madrid»). ¿Qué tal?, ¿cómo andas?. Espero que estés genial y, si es así, me alegro mucho por ello. Bueno, y me pregunto yo, ¿cómo no vas a estar genial si al final te vas a casar? (me he enterado por tu instagram, je, je, je).
Al enterarme de la noticia, no pueden habérseme llenado los ojos de lágrimas de alegría porque vas a dar un paso enorme en tu vida y, por ello, permíteme, por favor, que me emocione porque he compartido contigo una parte de esa vida dentro de la radio. Por ello, si te parece bien, me gustaría compartir contigo unos minutos y algunos pensamientos que tengo.
Recuerdo que tú me dijiste que, una vez, estando en Leganés, pasando por delante de LGN Radio, en aquel momento (antes de pertenecer al equipo), me viste presentar uno de los primeros programas de «100 Historias – Selección Oro». Yo, a lo mejor, no recuerdo aquel momento (porque estaba metido en el programa, no por otra cosa). Pero, sí me acuerdo del día en el que entraste a formar parte de ella cuando José Aguilar se fue mientras le tomabas el relevo.
A partir de ahí, aunque todavía no estuvieras directamente en mi equipo de «100 Historias» y sí en el de la radio, hemos vivido mogollón de momentos que, hasta, a veces, nos hicieron coincidir en los micros. Es más, hemos compartido de todo: risas, curiosidades, cariño, alguna que otra discrepancia profesional, mágicos momentos, sonrisas, momentos divertidos, bromas, días de churros, entrevistas interesantes, abrazos y, por encima de todo, radio y vida.
Cuando me acompañaste, a su vez, en la inacabada y segunda temporada de «100 Historias», fue tan duro para mí cuando lo dejé que pensé que, a lo mejor, por el camino, perdería tu recuerdo. En este tiempo, agradecí que un día me sustituyeras en el programa el día que me puse malillo, también agradecí que me acompañaras como técnico y que me ayudases a controlarme un poco más. Aún así, tú aportabas un soplo de aire fresco para el programa y eso también para mí fue muy importante.
Lo bueno es que, durante todo este tiempo (desde que salí de LGN Radio hasta ahora), no me he olvidado de tí y aún me quedan esos recuerdos de aprendizaje y vida a tu lado como compañero y amigo radiofónico. Pero, tampoco me olvido de cuando te cruzaste con mi madre en RNE o de aquella vez que nos encontramos en la Plaza del 2 de Mayo hace unos años, tú ibas con amigos y yo pasaba por ahí yendo de camino a saludar a otra amiga al Aleatorio Bar. Quizás, la vida quiso que nos juntáramos en aquel momento para decirnos un último adiós antes de que cada uno se dedicara a lo que se dedicase. Pero, si hay una cosa que es cierta es que, en muchas ocasiones, me he acordado de tí, de tu buen humor, de tu sonrisa, de tu trabajo de radio, de nuestra etapa compartida, y de tu buena amistad. Tampoco me olvidaré del último programa de «100 Historias Selección Oro» que vivimos donde recuerdo que nos abrazamos como si no hubiera un final.
Ahora, te me casas. Me dejas sin palabras (para bien, no para mal, tranquila, je, je, je). Aunque físicamente no esté allí presente, para mí sería un honor estar en espíritu para acompañar a la que es, para mí, la mejor periodista radiofónica, cultural y artística de la historia radiofónica contemporánea de nuestro país. Te deseo mucha suerte y mucho ánimo en este nuevo paso que vas a dar. Es hora de volar hacia nuevos horizontes y sé que el camino te va a ir fenomenal.
Me despido de tí, mi querida Ane. Vuela alto, siempre hacia las estrellas, no mires atrás, recorre nuevos caminos y, por encima de todo, NO TE RINDAS ( salvo para descansar y recuperar fuerzas, por supuesto) Y ¡SÉ FELIZ SIEMPRE! .
Te quiere, desde Madrid a Bilbao, tu amigo y compañero (tanto de viaje como de profesión), Víctor Moratalla Galindo.
Un abrazo bien fuerte.
Pd.: No me he olvidado de este momento. Te lo regalo, con todo mi cariño. Dice algo así como: «Pisito, pisito…», ¿te acuerdas?. Yo me acuerdo como si fuera ayer.
No Comments