01 Oct «Una batalla tras otra» – Un «Pacto de silencio», un «Death Proof» y un «Machete» mezclados con críticas a la sociedad americana y con dosis de pura adrenalina
Después de haber adaptado a cine «Puro vicio» de Thomas Pynchon, nuestro querido y admirado Paul Thomas Anderson vuelve a la carga adaptando otra novela de este escritor titulada originalmente «Vineland» y titulada para la pantalla como «Una batalla tras otra».
Está interpretada por los incombustibles Leonardo DiCaprio , Sean Penn, Benicio del Toro, Teyana Taylor, Regina Hall, Paul Grimstad y presentando a Chase Infinity como nueva promesa del cine americano. Todos estupendos y geniales. Nada que añadir a esto.
No podemos contar mucho de esta película porque, es mejor que os sorprenda. A nosotros nos ha sorprendido muchísimo, tanto, que no nos atrevemos a decir nada porque es totalmente perfecta. Sus casi 3 horas de duración no se te hacen pesadas, salvo un poquito en el final (ahí rebaja un poco el ritmo, aunque tenga su sentido, y eso me gusta). Al principio de la película, le pasa lo mismo pero al revés, es muy vertiginoso y le sobra un poco de mensaje explícito (para mi gusto), PERO tiene su sentido y eso me mola.
Nos ha recordado un poquito a tres películas: «Pacto de silencio» (de la que bebe muchísimo, en estructura, narrativa e historia), «Machete» (por el nivel de salvajismo y crítica de la misma) y «Death proof» (por ser un ritmo que va a más de 1000 km/hora, además de que hay también algunas escenas que se pueden asemejar a la misma). Todo ello acompañado por una carga de»adenalina pura brutal» (tiene mucho nervio y el ritmo y pulso están geniales), de crítica social a las jerarquías de poder, inmigración, al enfrentamiento de las ideologías, a la falsa lealtad, … No déja títere con cabeza. Es la bomba.
Imagen, fotografía, ambientación, despliegue audiovisual, planificación, música (buenísima, por cierto), vestuario, maquillaje, edición, decorados y todo lo técnico se puede definir en tres palabras: ¡UNA VERDADERA PASADA!
Sin duda alguna, es un vertiginoso viaje que hace que salgas del cine con ganas de correr y gritar, a pleno pulmón, ¡HE VISTO UN PEDAZO PELICULÓN QUE, ADEMÁS, ES OBRA MAESTRA!.
Un 10. No hay más.
No Comments